Entonces una mujer sabia dió voces en la ciudad, diciendo: Oid, oid; ruégoos que digáis á Joab se llegue á acá, para que yo hable con él.
LA mujer sabia edifica su casa: Mas la necia con sus manos la derriba.
Y también Hamath tendrá término en ella; Tiro y Sidón, aunque muy sabia sea.