Entonces salió Pilato á ellos fuera, y dijo: ¿Qué acusación traéis contra este hombre?
A los cuales respondí: no ser costumbre de los Romanos dar alguno á la muerte antes que el que es acusado tenga presentes sus acusadores, y haya lugar de defenderse de la acusación.
Contra el anciano no recibas acusación sino con dos ó tres testigos.